Associated Press
Friday, March 28, 2008
DIRIGIDA POR: Robert Luketic ESCRITA POR: Peter Steinfeld y Allan Loeb REPARTO: Jim Sturgess, Kevin Spacey, Kate Bosworth, Aaron Yoo, Liza Lapira, Laurence Fishburne CLASIFICACION: R |
Los cerebritos de la película de apuestas 21 son lo suficientemente inteligentes como para contar cartas como expertos en la mesa de blackjack, identificar mesas calientes y ponerse disfraces para arrasar con los casinos de Las Vegas.
Así que por qué estos estudiantes de MIT son tan estúpidos de caer en trucos sucios y de avaricia. Un mal estudiante de estadística 101 lo hubiese visto venir desde lejos.
La película es una de moralidad que predica una ética de conceptos básicos —avaricia, maldad; buen vivir y trabajo duro. Pero en el intento de hacerlo, lo único interesante que 21 hace es iluminar la glotonería que la película al final critica.
Los personajes cuanto mucho serían reprensibles en el peor de los caso, y desaliñados y egoístas en la mejor situación. A todos nos encantaría ganar dinero de la manera que ellos lo hacen y saborear un poco la acción, pero es bastante aburrido ver a otros hacerlo en nuestro lugar.
El director de Legally Blonde, Robert Luketic, toma esta adaptación del libro de Ben Mezrich Bringing Down the House, una narración real de cómo estudiantes del Massachusetts Institute of Technology le ganaron a Las Vegas en las mesas de blackjack.
La dramatización de sus aventuras se centra en Ben Campbell (Jim Sturgess, el protagonista cantante de Across the Universe), un genio matemático que necesita una beca universitaria completa o 300.000 dólares en efectivo para ir a la escuela de medicina de Harvard. Con su beca en peligro, qué conveniente es que uno de los profesores, el excéntrico Micky Rosa (Kevin Spacey), le pida a Ben que llene un puesto en su equipo de blackjack, una actividad extracurricular para selectos estudiantes.
También es conveniente que una linda compañera de clase a la que Ben ya le tenía puesto el ojo, Jill Taylor, (Kate Bosworth) es miembro del equipo de blackjack. Con Micky llevando las riendas, Ben, Jill y sus secuaces ganan montones de dinero antes de que el malo Sr. Avaricia los haga comportarse como ogros.
Luketic y los guionistas Peter Steinfeld y Allan Loeb no aportan gracia o sutileza al cambio que surge de tener un espíritu de equipo al de "yo primero" que sufren los personajes. A la mitad de la película, simplemente deciden que se acabó la diversión y que todo el mundo debe comenzar a traicionarse el uno al otro.
Es divertido ver a Spacey en la primera mitad de la cinta mientras que Micky le enseña a sus protegidos la felicidad de la autoindulgencia, pero un cambio abrupto en su forma de ser es superficial y no es creíble. Nunca nos enteramos por qué si el sistema que Mickey ha estado empleando por décadas es infalible todavía está dando clases en vez de estar bebiendo en un bote en las Bahamas.
La producción tiene mucho estilo, pero las imágenes de Las Vegas son obvias y algo trilladas por su excesivo uso en los episodios de la original CSI y las películas de Ocean's Eleven.

