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NO salga de su casa o refugio hasta que los oficiales de emergencias le indiquen que es seguro. Puede que esté en el ojo del huracán, en medio de la tormenta – a veces la peor parte está por llegar.
Si no está en su casa, no vuelva hasta ser advertido. Puede haber escombros en las calles. Espere hasta que los reportes del tiempo o los oficiales le indiquen qué caminos son transitables.
Manejar puede ser un gran riesgo. Los semáforos no van a funcionar y puede que las calles estén cubiertas de cables de alta tensión.
Si su barrio se inunda durante la tormenta, escuche las instrucciones en la radio. La altitud de las aguas exigirá que salga de su casa aunque la tormenta haya pasado ya.
Esté atento a los reportes de tornados provocados por la tormenta.
NO llame a la policía, servicios o emergencias a menos que sea un caso de vida o muerte.
Si quiere llamar a sus seres queridos para informarles que está bien, sea breve para que las líneas estén disponibles para los demás.
NO toque los cables de energía. Tenga cuidado con los cables caidos. Asuma que todas las líneas tienen corriente a menos que se le informe lo contrario.
Mire por donde camina. El área estará cubierta de vidrios y escombros. Partes de su casa, de su porche, ramas de árboles y puentes pueden estar quebrados y derrumbarse.
Tenga cuidado de insectos, serpientes y otros animales – incluso cocodrilos – que el agua haya sacado en su curso.
Los charcos pueden esconder escombros peligrosos, aguas negras o químicos.
