En este momento, compre todos los productos no perecederos que vaya a necesitar, almacénelos en una caja y cámbielos de lugar de vez en cuando. Congele y guarde en hieleras tan pronto como sea posible. Congelar a tiempo es menos problemático que tratar de conseguirlos en un almacén.
Antes de la tormenta, suba al máximo la temperatura de su refrigerador y congelador y cúbralos con cobijas- pero déjeles destapados los respiraderos de abajo. Ponga en un refrigerador aparte los productos perecederos que va a usar primero para evitar al máximo abrir el refrigerador.
Decida qué hielera va a estar abriendo con más frecuencia; llénela de bebidas y productos más durables. Aparte las otras hieleras para alimentos más delicados como las carnes, y ábralas con menos frecuencia.
Gradúe su nevera al máximo, distribuya las bandejas de hielo, o congele jarras de agua de manera que con tiempo haga y almacene hielo en todas partes.
Almacene cubos o bloques pequeños de hielo en bolsas de manera que se pueda beber después de descongelado.
Lave bien su bañera y límpiela con blanqueador, enjuagándola con cuidado. Si es posible, cúbrala con plástico. Llénela con tantas botellas de agua de consumo como sea posible. Llene el tanque de su sanitario para poder soltar el agua después de la tormenta.
Hielo Seco
El hielo seco mantiene los alimentos frescos en la hielera por casi una semana.
Déjelo encimna de los alimentos, no debajo. Sólo abra la hielera cuando sea necesario. El hielo seco no afecta la comida congelada.
El hielo seco es dióxido de carbono sólido, hecho por lo general en bloques de 55 libras de 10 x 10 pulgadas. Generalmente vale 50 centavos la libra, de manera que un bloque puede costar de $25 a $30 dólares. En algunas partes se exige una cantidad mínima de compra.
Si no se guarda a 109 grados, el bloque se empieza a evaporar a un ritmo de 10 libras en 24 horas.
También está disponible en bloques cortados, bolas y gránulos. Los tamaños más pequeños son más convenientes pero se desintegran más rápidamente.
