Temor disminuye participación
La Palma
Friday, May 09, 2008
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En Miami, Houston y Los Angeles, miles de personas marcharon en las calles a favor de los derechos laborales de los inmigrantes durante el Día del Trabajador el 1 de mayo.
Sin embargo las manifestaciones no atrajeron los millones de personas que en años anteriores protestaron en más de 100 ciudades, y el silencio prevaleció en el Condado de Palm Beach y gran parte de la Costa del Tesoro.
Con la excepción de una concentración pacífica en Rotary Park en Fort Pierce, donde se registraron futuros votantes y se ofreció información sobre las leyes migratorias, la comunidad local no salió a las calles para honrar al trabajador como ha sucedido en años anteriores.
La abogada de inmigración Aileen Josephs, quien en el pasado ha ayudado a organizar manifestaciones en Lake Worth y West Palm Beach, atribuye el silencio al miedo en la comunidad tras frecuentes redadas migratorias en el área y a que los activistas tienen las manos llenas con informar a la comunidad sobre las deportaciones.
"Hemos estado en parte enfocando el sufrimiento humano que el público estadounidense no ha conocido", dijo Josephs.
La abogada se refiere a la división de familias y a los problemas económicos que muchas familias inmigrantes enfrentan cuando uno de sus miembros es deportado.
"Ahora mismo estamos lidiando con una crisis humana que está separando familias", agregó Josephs.
Irma Cabriales, presidenta de la Coalición Latino Americana del Condado de St. Lucie, concuerda con que el temor mantuvo a muchos inmigrantes en sus casas el Día del Trabajador.
Pero esto no la detuvo en sus planes de informar a los inmigrantes sobre proyectos de leyes que los podrían afectar y de registrar a aquellos ciudadanos elegibles para votar.
"Queremos que la gente venga por información, para llevarla a la gente que la necesita y para que se informen ellos mismos", dijo Cabriales.
El evento en Fort Pierce promulgó el lema Respeto y Reconocimiento al Trabajador Inmigrante, y asistieron unas 250 personas.
"Nosotros no esperábamos tampoco gente en masa como años anteriores, pero estuvo bien lo que se logró", dijo Cabriales.
"Entendemos, y nosotros no queremos que las personas se arriesguen".
Josephs dijo que aunque se hubieran organizado manifestaciones en el condado como las que se hicieron en años anteriores, la gente no hubiera salido a la calle.
"Como organizadores comunitarios, no quieres poner a las personas en una situación donde pueden ser recogidos", dijo Josephs.
Además, dijo Josephs, las manifestaciones no son la mejor manera de enfrentar la situación actual, refiriéndose a las numerosas redadas que ICE ha realizado a nivel local y nacional.
"Como líderes locales hemos estado ocupados con problemas humanos graves. A lo mejor la gente en Los Angeles o Nueva York tienen un poco más de libertad", agregó la abogada.
En el resto del país, las manifestaciones consistieron mayormente en personas con pancartas y banderas exigiendo respeto y derechos para los inmigrantes.
Algunas, como la de Washington D.C., comenzaron con pocos participantes.
En la capital, un grupo de cinco personas se convirtió en uno de unos 40 manifestantes mientras marchaban por las sedes de los partidos demócrata y republicano.
En Los Angeles, la participación fue más amplia, con 8.500 personas. Se esperaban más de 25.000 participantes.
"(Esas ciudades) no pudieron reunir a tanta gente, pero los felicito por su intento", agregó Josephs.
Chicago tuvo una de las manifestaciones más grandes del país con la participación de unas 15.000 personas.
Miami también vio menos manifestantes que en años anteriores con un grupo de 75 personas que marcharon cerca de las oficinas regionales de inmigración en el barrio de Pequeño Haití.
En Houston, unas 200 personas se reunieron en Antioch Park. Aunque la mayoría pidió reformas migratorias, a la manifestación acudió un grupo de contra manifestantes, quienes se reunieron al cruzar la calle y gritaban "Detengan la invasión" con cornetas.
Aunque el Día del Trabajador tradicionalmente honra la labor de la comunidad a nivel internacional, en los Estados Unidos ha tomado una nueva identidad al usarse para reclamar los derechos de los inmigrantes.
En el último par de años, cuando el Congreso federal debatía una reforma en las leyes de inmigración, millones de personas acudieron a las calles para apoyarla.
En el Condado de Palm Beach, miles de personas marcharon en Lake Worth, Belle Glade y West Palm Beach.
Pero al fracasar la reforma y al incrementarse la presencia de las autoridades migratorias, los activistas dicen que muchos inmigrantes optaron por permanecer en sus hogares que exigir derechos en las manifestaciones.
Este artículo fue suplementado con servicios de noticias de La Palma.




