John McCain y Barack Obama quieren el apoyo de los latinos, y aprovecharon esta semana para promulgarlo desde Washington hasta San Diego.
En sus agendas de campaña incluyeron visitas a las convenciones anuales del Consejo Nacional de La Raza en California y el League of United Latin American Citizens en la capital nacional, donde aprovecharon para hablar de la inmigración.
McCain quiere fronteras seguras, y Obama promete un plan de legalización para los más de 12 millones de indocumentados.
Además, McCain lanzó un comercial televisivo honrando a los latinoamericanos en las fuerzas armadas y Obama presentó un plan que promete descuentos en impuestos para empleadores que ofrezcan seguro médico para sus trabajadores.
Es un paso inteligente por parte de las campañas de ambos políticos, consideran algunos líderes locales que vigilan de cerca los movimientos de ambos candidatos.
"(El Consejo Nacional de) la Raza es una organización inmensa, y ellos están siendo inteligentes", dijo la argentina Virginia Savietto, de 34 años, presidenta del Hispanic Democratic Caucus of Palm Beach County.
Savietto, quien apoyó inicialmente a Hillary Rodham Clinton, dice que le gustaría ver que la comunidad hispana fuera bombardeada con información política para que la huella latinoamericana en las elecciones en noviembre sea visible.
"Hay cierta apatía con algunos hispanos. Algunos no están involucrados porque están ocupados, o porque huyen de sus gobiernos en sus propios países. Pero (los candidatos) se acercan a nosotros porque saben que somos blancos difíciles", agregó Savietto, que vive en Greenacres.
Christian Posada, líder del Latin American Republican Club en Boca Ratón y seguidor de McCain, también considera el alcance de los candidatos hacia los hispanos necesario no sólo para atrapar votos, sino para educar.
"Muchos latinoamericanos se hacen ciudadanos y se acercan a los demócratas porque la palabra demócrata se asemeja más a la libertad que representa América", dijo Posada, de 36 años y de origen colombiano. "Pienso que tener a la población hispana analizando cómo cada candidato se posiciona ante los temas que son importantes para los latinoamericanos ayudará a educarlos para que tomen decisiones informadas".
Estén o no educados los hispanos sobre las posiciones de los candidatos, las encuestas a nivel nacional muestran que el 59 por ciento de los latinos apoyan a Obama, y el 29 a McCain.
Intentando conseguir más apoyo latinoamericano, McCain dijo en San Diego que "nuestra seguridad nacional requiere que tengamos fronteras seguras, pero podemos enfrentar ese tema de forma humana y compasiva".
Anteriormente, McCain ha recibido el apoyo de los constituyentes latinos de Arizona, el estado donde vive, y La Raza lo ha galardonado con su Congressional Leadership Award en dos ocasiones.
Por su parte, Obama dijo que aunque los indocumentados hayan violado las leyes estadounidenses, "deberíamos requerir que paguen una multa, que aprendan inglés y que se vayan al final de la fila para la ciudadanía, detrás de los que llegaron legalmente".
"Pero no podemos, ni debemos, deportar a 12 millones de personas. Eso convertiría a América en algo que no somos, algo que no queremos ser", agregó el candidato.
Los esfuerzos por cambiar los porcentajes a sólo cuatro meses de la elección podría no cambiar mucho el resultado final, según Posada.
"No creo que veremos ningún cambio. Falta muy poco tiempo", dijo el líder republicano, quien considera a McCain un candidato más fuerte y con más experiencia. "Pero estaré empujando lo más que pueda".
Otros líderes locales piensan que a pesar de opiniones partidarias, el hecho que los candidatos estén estrechando una mano hacia el bloque hispano debe servir de motivación para que las personas se registren a votar.
Carola Villavicencio, de 33 años y coordinadora de proyectos para el Latin American Immigrant and Refugee Organization en West Palm Beach, lleva dos años desarrollando un proyecto de integración a la cultura estadounidense.
Por medio de este, Villavicencio y sus colaboradores visitan bibliotecas, escuelas y recintos religiosos para motivar a las personas elegibles a que obtengan la ciudadanía y se registren para votar.
Esta semana, Villavicencio concretó un segundo programa para registrar futuros votantes en Royal Palm Beach y Wellington.
"Necesitamos el voto latino, necesitamos la participación cívica. Necesitamos hacer historia y cambiar las leyes para que nos favorezcan", dijo Villavicencio, de origen venezolano. "El voto es nuestra voz".
Un esfuerzo similar se está haciendo en la Oficina del Supervisor de Elecciones del Condado de Palm Beach, según el puertorriqueño Sergio Casaine. El grupo quiere motivar a los latinos a que participen en las próximas contiendas locales y en las presidenciales en noviembre.
"No nos estamos concentrando en la situación partidaria", dijo Casaine, de 66 años y residente de Boynton Beach. "Queremos conseguir que el latino salga y vote". Este reportaje fue suplementado por servicios de noticias de La Palma.