La Palma
Friday, December 08, 2006
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WEST PALM BEACH — Desde un pequeño salón de su casa, Michelle Irizarry-Ortiz agarra el pincel y pinta los flamboyanes, las flores y los paisajes que recuerda con añoranza de su querida Isla del Encanto.
"Mi inspiración es mi isla de Puerto Rico, la historia, la gente, la añoranza de estar allá. Lo pinto porque quiero estar allá", dijo esta artista quien, como vivió más tiempo en la isla que en los Estados Unidos, sonríe cada vez que menciona el Viejo San Juan o su natal Mayagüez, en la costa oeste de Borinquen.
Irizarry-Ortiz vive con su esposo en Greenacres, y de lunes a viernes se convierte en programadora gráfica para el South Florida Water Management District, donde crea un programa de computadoras que simule al sistema de agua de la Florida.
Con un título de ingeniería civil y una maestría de Massachusetts Institute of Technology, logró obtener un puesto en la División de Modelaje Hidrológico, contribuyendo a los esfuerzos para preservar los Everglades.
Vino al Condado de Palm Beach tras vivir en Boston, porque "aquí están los Everglades. Era uno de los sitios más retantes", según Irizarry-Ortiz, quien aseguró que la influencia hispana del área también le llamó la atención.
Pero después de las 5 de la tarde, y durante los fines de semana, la artista que vive dentro de Irizarry-Ortiz florece en los paisajes y otras manifestaciones artísticas.
A Irizarry-Ortiz le gusta pintar paisajes de su tierra natal, la cual es conocida entre otras por su naturaleza en su etapa de desarrollo. También pinta escenas del Viejo San Juan, la ciudad capitalina popular entre turistas por sus tiendas de descuentos pero querida entre los puertorriqueños por su rica arquitectura colonial española.
"A veces, no tengo la motivación. A veces estoy en un high. Pinto por la mañana, pinto de noche. Hay días que la casa no se limpia porque estoy pintando", dijo Irizarry-Ortiz, quien agregó que en sus pinturas tiende a ser bastante detallista.
Esta inspiración la manifiesta principalmente con la acuarela, la técnica que Irizarry-Ortiz ha preferido recientemente para desarrollar su obra. Pero esta predilección no siempre la ha tenido.
"En la clase de arte, siempre le cogí miedo a la acuarela, y ahora es lo que más hago", dijo la artista. "Es bien difícil de controlar. El agua hace lo que quiere. Eso estoy aprendiendo cada vez más, a que el agua me guíe".
Irizarry-Ortiz dice que su amor al arte es herencia familiar.
"Desde niña, he estado expuesta a todo lo que es el arte. Tú me veías a mí con los paquetes de 200 crayolas, pintando las paredes", dijo Irizarry-Ortiz, quien desde los 7 años comenzó a dar clases de pintura.
Además, su padre, Wilfredo Irizarry, era representante de otros artistas de la isla, y junto a su madre siempre apoyaron a su hija a que desarrollara su talento como pintora.
"Mi papá me daba el apoyo para que los materiales siempre estuvieran disponibles", dijo Irizarry-Ortiz. "El me enseñó a romper barreras, siempre me empujaba para que fuera más allá".
Al principio, Irizarry-Ortiz usaba aceite y óleos en sus trabajos.
"La ventaja es que se demora mucho en secar, y te da tiempo para mezclar y hacer cambios", dijo Irizarry-Ortiz, agregando que con la acuarela ha tenido que acudir a nuevas prácticas para que su obra quede bien.
En la secundaria, Irizarry-Ortiz dejó temporalmente su adiestramiento artístico, pero al final de sus estudios universitarios, estuvo en una clase de arte.
También ganó premios de exhibición por un pastel que hizo de los vejigantes de la ciudad de Ponce, aquellos que usan caretas multicolores hechas de cartón para celebrar durante el carnaval.
Ahora, a pesar de que pinta en los ratos libres, Irizarry-Ortiz ha comenzado a exhibir sus obras. Se ha unido al Wellington Art Society, y ha vendido algunos cuadros.
Recientemente, participó en el primer festival de arte de Royal Palm Beach, donde Irizarry-Ortiz pudo exhibir más de 30 cuadros originales, incluyendo algunos en acuarela, óleos y acrílicos.
Esta artista también ha encontrado la forma de trasmitir su amor al arte a la comunidad del condado.
En septiembre, para celebrar el Mes de la Herencia Hispana, los alumnos de quinto grado de Melaleuca Elementary School en West Palm Beach entrevistaron a la artista sobre su trabajo.
Irizarry-Ortiz también se ha asociado al grupo PROCER, una organización cultural que reúne a sus compatriotas puertorriqueños que viven en el Condado de Palm Beach.
A los que aspiran a ser pintores como ella, Irizarry-Ortiz les aconseja que aprendan lo más posible y que crean en su obra.
"La práctica hace la perfección", dijo ella.






















