Friday, December 29, 2006
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Dos niños hispanos no llegaron a disfrutar de la Navidad este año, ya que cuatro días antes de este día festivo, murieron junto a su padre luego de que éste quemara su casa al oeste de Lake Worth.
Tony Camacho se había divorciado recientemente, y estaba apunto de perder a sus hijos Nelson, de 10 años, y Crystal, de 8 años. El 21 de diciembre, este padre, de 39 años, recogió a sus hijos con la promesa de que tenía regalos. Pero supuestamente los encerró en la casa de Fairview Street, donde echó gasolina y la esparció con un trapo.
"Parece ser un acto premeditado", dijo Paul Miller, vocero de la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach.
Según la policía, Camacho luego entró en la habitación principal de la casa con Nelson en el suelo y Crystal en la cama. Mientras el humo llenaba la vivienda y la gasolina provocaba las llamas, los vecinos y los equipos de rescate intentaron abrir la puerta y las ventanas, todas protegidas.
Cuando finalmente llegaron a la familia, era demasiado tarde.
Camacho murió de inhalación de humo frente a su cama, y Crystal murió en Delray Medical Center ese día por la noche. Las autoridades revelaron tras realizarse una autopsia que la hija fue apuñaleada varias veces antes de morir. Un trozo de una cuchilla se alojó en la espalda de Crystal. La policía dijo que Camacho utilizó un cuchillo para cocinar de 6 pulgadas para herir repetidamente a su hija, lesionando su espalda y paralizándola antes de morir.
Nelson se mantuvo vivo por respiración artificial hasta que murió el 22 de diciembre.
La casa fue completamente destruida, incluyendo la preciada bicicleta de Nelson, los muebles, muñecos de peluche y hasta el árbol de Navidad. Las autoridades no encontraron gasolina en la habitación, dijo Tom Fucci, investigador de incendios del condado. Las cortinas se derritieron por el calor, pero no hubo más daños allí.
Los investigadores encontraron dos contenedores de gasolina quemados alrededor de la casa. La gasolina que se encontraba en el cuarto de lavar, guardada en botellas de jugo de frutas VeryFine y de Clorox, no se tocó.
Ninguno de los niños tenía marcas de quemaduras, y Camacho sólo tuvo pequeñas quemaduras, dijo Fucci.
Según las autoridades, Camacho había hablado abiertamente sobre matar a su familia. Alrededor del 17 de diciembre, Camacho le dijo a alguien, que la policía no quiere revelar su identidad, que estaba "pensando en matar a su esposa y a sí mismo", dijo Miller. "La persona pudo convencerlo de que no lo hiciera" momentáneamente.
Pero los problemas familiares de Camacho datan de más atrás. Según las autoridades, él y su esposa de 13 años, Jennie Carter, llevaban una relación bastante volátil durante los últimos dos años.
El 9 de noviembre del 2004, Carter escribió en los documentos de la corte que Camacho era abusivo, tanto física como verbalmente.
"Temo por mi vida y la de mis hijos. Ellos merecen estar en un ambiente seguro. El me ha dicho que un día, llegará a la casa y él y los niños estarán desaparecidos".
Dos días después, Carter llamó a la policía y les dijo que Camacho le había dado una patada por la parte trasera de su cuerpo y que había amenazado con matarla y dejarla en una zanja.
Carter obtuvo una orden de restricción contra Camacho. En los documentos de la corte, Carter escribió que él había intentado encerrarse en una habitación con los niños durante una discusión.
"Me estaba insultando y diciéndome nombres y diciendo que iba a llevarse a los niños y que jamás los volvería a ver".
Camacho intentó remover la orden de restricción en abril del 2005, diciendo que Carter lo visitaba, pero no lo logró a pesar que él declaró que quería proveer un hogar para su familia y reconciliarse con su esposa.
Camacho presentó la demanda de divorcio en octubre del 2005, y finalmente el proceso concluyó el 13 de diciembre.
La corte le ordenó a Camacho que abandonara la casa de Lake Worth el 12 de enero para que Carter pudiera mudarse a ella nuevamente con los niños. Esta casa la compró el matrimonio en 1994 por 55.000 dólares. Camacho le debía a su ex esposa 988 dólares al mes en manutención y obtuvo derechos para visitar a sus hijos. El primer cheque debió de haberse entregado el 15 de diciembre.
The Palm Beach Post contribuyó a este reportaje.