La determinación y el esfuerzo han sido los mejores aliados de Jacinto Lopez.
"Mi mayor logro es haber llegado donde estoy hoy, tener el trabajo que tengo. Estoy muy satisfecho con ello".
Para lograrlo Lopez, de 25 años, aplicó el dicho "ayúdate que te ayudarán".
Cuando en febrero el Lake Worth Resource Center lanzó su programa Contrate Un Trabajador por Una Semana, muchos sin trabajo tuvieron suerte. Fue entonces que Lopez vio más allá.
Lopez, nativo de Chiapas, México, y residente de Lake Worth, estaba ya sin trabajo desde hacía dos años, cuando se enteró que el centro lanzó el programa y decidió probar suerte.
Luego de registrarse en el centro de información, y mientras esperaba que le llegara algún trabajo, Lopez se puso a dar una mano como voluntario en la cocina: cocinando, lavando los platos y limpiando los pisos.
"Sólo quería ayudar", dice Lopez.
También comenzó a tomar clases para obtener el certificado Ready to Work —una nueva forma de credencial de empleado auspiciada por la Florida para determinar las habilidades de los que comienzan a trabajar y darle tranquilidad a los empleadores.
Lopez dice que tomó el examen porque el certificado le agrega otro sello bueno a su hoja de vida, y que también le da ventaja con respecto a los demás a la hora de buscar trabajo.
"Hace dos meses que tomé el examen y aún estoy esperando los resultados", dice Lopez. "Creo que me fue bien".
A la semana de registrarse, Lopez halló trabajo en un restaurante local limpiando en la cocina.
"Me pagaban 350 dólares a la semana, lo cual ayudaba mucho pero el horario y el trato que me daban se me hacía muy difícil", explica.
Lopez tenía que trabajar de 1 de la tarde a 6 de la mañana, tres a cuatro días a la semana. Pero luego de dos meses, Lopez se dio cuenta que eso no era lo que quería, que no era el trabajo para él y lo dejó, y regresó al centro a continuar siendo voluntario mientras encontraba otro trabajo.
Pero esta vez, no fue tan larga la espera. Su sueño era trabajar como jardinero paisajista, era lo que sabía hacer y había hecho por ocho años desde que llegó a EE.UU.
Así fue que a través del centro, consiguió el trabajo de sus sueños. Hoy trabaja dos a tres días a la semana por la paga que tenía antes con mejor horario, y además le encanta el trato laboral que recibe.
"Estoy muy feliz con el trabajo que tengo ahora", dice Lopez.
Aunque haber hallado el trabajo de sus sueños no significa por eso que haya abandonado el centro.
"Cuando no trabajo me voy al centro a dar una mano como voluntario", dijo. "Me gusta ir a ayudar en el centro en lo que pueda".
Lopez dice que ir al centro le hace bien, "ahí todo me gusta, la gente es muy buena en ése lugar".
"Yo ni sabía cómo usar una computadora, y ahora sé cómo hacerlo y hasta me regalaron una", cuenta. "Tanto Lisa Wilson, la encargada, y Don Wilson, son muy buenas personas". El cuenta que cuando va, cocina para la gente del centro, arroz y frijoles, y se ocupa también del resto de la cocina.
Su esposa, Vicky, nativa de EE.UU., es quien ahora no tiene trabajo.
"Por suerte cuando yo no tenía, ella sí tenía, así podíamos cubrir lo mínimo". Según él, su esposa también va al centro a dar una mano. Lo hacía antes cuando él no tenía trabajo y lo hace ahora que ella tiene trabajo.
Lopez llegó a Boynton Beach hace ocho años, cuando tenía sólo 16 años. Eligió la Florida porque tenía un familiar que lo ayudó a venir. Pero se fue a vivir con un grupo de muchachos y de allí comenzó a trabajar y a aprender el oficio de paisajista.
"Al comienzo fue muy difícil, primero por el idioma porque no sabía nada de inglés, por la cultura, y porque aún era chico". Agrega que venirse fue una decisión totalmente tomada por él, para ayudar a su familia.
"Tomé la decisión de venir porque tenía que ayudar a mi familia de alguna manera".
El dice que su mamá, Carmen Lopez, no quería que viniera. Pero que su papá, Felipe Lopez, fue el primero en estar de acuerdo, y que le dijo, "pórtate bien allá". Su padre es el único de la familia en México que trabaja. Es agricultor.
Jacinto es el mayor de cinco hermanos.
Pero agrega que ser el mayor no fue lo que lo impulsó a venir a este país a trabajar para ayudar a su familia. Mientras que toda su familia se ha quedado en México, Jacinto dice que habla con ellos cada dos semanas y los ayuda financieramente.
"Cuando estuve sin trabajo, lo peor fue que no podía mandarles dinero a mi familia. Fueron tiempos que me marcaron mucho".
Hoy, mirando hacia atrás, Lopez dice que no se arrepiente de nada. Y aunque en medio de tiempos difíciles, él crea sueños para el futuro.
"Quiero tener mi propia compañía de landscaping, y darle trabajo a quienes necesiten, pero lo he dejado (el sueño) un poco de lado por como están las cosas". Dice que para concretarlo se necesita "una camioneta, un trailer y algunas herramientas que les faltan".
La filosofía de Lopez es simple: "Echenle ganas, no se dejen caer, la vida sigue. Vayan al centro que allá los van a ayudar".
Para contactar a Jacinto Lopez, llame al (561) 932-2329.