STUART — De regreso a Indiantown de su trabajo de jardinero una tarde hace casi una década, el destino de Luis Alberto Jimenez chocó con la parte del frente de una van robada. El impacto mató a dos pasajeros en el auto en que él estaba y terminó llevando a prisión al conductor ebrio de la van, Donald Flewellen, por casi 10 años por un cargo de homicidio sin premeditación manejando bajo la influencia.
El accidente también dejó a Jimenez, un inmigrante guatemalteco indocumentado, con lesiones debilitantes y la habilidad cognitiva de un estudiante de cuarto grado.
Flewellen está en libertad condicional. Jimenez está en el centro de una batalla legal entre el hospital que lo llevó por avión de regreso a Guatemala luego de gastar más de 1 millón de dólares en su cuidado, y miembros de la familia de Jimenez, que dicen que el hospital falsamente lo encarceló y lo deportó para no tener que pagar para tratarlo.
El caso es el foco de un juicio civil que comenzó el martes en el Condado de Martin, y está a la vanguardia del debate nacional sobre el cuidado de salud e inmigración.
"Si alguna vez hubo un caso que resaltara la necesidad de reformar ambos aspectos, este es el caso," dijo el abogado Greg Wald.
Wald dijo que la práctica de los hospitales de deportar a inmigrantes indocumentados privadamente ha ocurrido por todo el país. Pero el caso de Jimenez está entre los primeros, si no el primero, en el que tal deportación fue retada.
Luego del accidente en febrero del 2000, rescatistas llevaron a Jimenez a Martin Memorial Medical Center con heridas severas en la cabeza y huesos rotos. Porque estaba en EE.UU. ilegalmente, no calificó para Medicaid aparte de una suma mínima para emergencias.
El hospital trató a Jimenez utilizando su propio dinero. En junio del 2000 fue transferido a un nursing home. Para enero del 2001 regresó a la sala de emergencias del hospital con lesiones severas por estar en cama. El hospital lo rehabilitó, pero según récords de la corte, ninguna hogar de cuidado lo aceptaba. Debido a que sus heridas lo dejaron incapacitado, el juez de circuito de Martin, John Fennelly, permitió a Montejo Gaspar Montejo, un primo por razón de matrimonio, para que sirviera como su guardián. Una batalla legal ha surgido luego que Martin Memorial buscó una orden de la corte para enviar a Jimenez de regreso a Guatemala.