Su mayor aspiración es ayudar al mayor número de personas
La Palma
Friday, May 09, 2008
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WEST PALM BEACH — George Navas parece el típico abuelo: cabello blanco, amplia sonrisa y un clásico consentidor que se pasa la vida contando anécdotas de su vida.
A los 85 años, este residente de Century Village disfruta leer, escuchar música clásica y admirar una colección de pequeñas cucharas de diferentes partes del mundo.
Sin embargo, en su agenda diaria hay algo a lo que le dedica mucho más tiempo y energía.
Navas ayuda a otros abuelos de Colombia a través de Abuelitos por Colombia, una organización sin fines de lucro que Navas fundó en el 2004.
"Mi sobrina dice que el ayudar a los abuelitos es lo que me mantiene vivo, que si no ya me hubiera muerto", dijo Navas.
Abuelitos por Colombia auspicia a 13 ancianos del Club de Abuelitos del Movimiento de Acción Social de Niza, de la parroquia de San Juan Crisóstomo en Colombia.
La organización compra víveres para los abuelos cada dos meses, además de proporcionar regalos de Navidad y realizar excursiones a diferentes partes del campo colombiano.
La idea, según Navas, es aliviar la situación económica en esa comunidad.
"He visto a ancianos llorar al recibir por primera vez en su vida un regalo de cumpleaños. Eso bien vale la pena el sacrificio", dijo Navas.
En febrero, Navas expandió su contacto con los ancianos latinoamericanos al lanzar Abuelitos por América.
Este proyecto eventualmente ayudará a abuelitos de Ecuador, Honduras, los Estados Unidos y Cuba.
Según Navas, la idea comenzó durante un viaje que hizo a Europa en abril del 2007. Iba en un autobús hacia Berlín cuando conoció a un señor de Costa Rica.
Navas le habló del programa de los abuelitos en Colombia, y el costarricense le dijo que él estaba intentando abrir un centro diurno en su país.
En septiembre, Navas y su hija viajaron a Costa Rica para entrevistarse con el grupo.
"Me dije, 'sería ridículo pedir ayuda sólo para los abuelitos de Colombia. Podemos extender el programa a otros países' ", dijo Navas.
Para lograrlo, Navas llamó a varios conocidos en el Condado de Palm Beach y creó una junta de seis directores de diferentes países.
Cada miembro se encargará de ayudar a un centro en su país de origen.
Los fondos se recaudarán mediante funciones benéficas o contribuciones mensuales.
"Cada cual aporta lo que puede", dijo Navas.
A pesar de este trabajo comunitario, Navas no ha abandonado el campo laboral. Como agente de viajes durante más de 50 años, Navas aún conserva parte de su clientela.
"No trabajo con los mismos bríos de antes, pero todavía me conservo activo", dijo Navas, quien vende pasajes desde su casa.
Navas nació en Chicago de madre alemana y padre colombiano. Su padre había ido a estudiar a Valparaíso, Indiana, y allí conoció a su madre.
Navas vivió parte de su infancia entre Colombia y Chicago. En uno de los traslados de la familia a Colombia, Navas recuerda que para su madre fue un gran choque cultural, ya que no hablaba español y la vida era completamente diferente.
Navas agrega que las condiciones de trabajo eran tan peligrosas que su padre mantenía una pistola sobre el escritorio mientras trabajaba.
"Allí vi por primera vez que los hombres usaban revólver a la cintura todo el tiempo", dijo Navas.
La familia viajaba con regularidad a Chicago, donde Navas hizo la escuela intermedia. Al terminar la secundaria en Colombia, Navas tomó varios cursos sobre turismo y viajes patrocinado por Pan American World Airways.
Fue entonces que Navas se trasladó a los Estados Unidos para lanzarse como agente de viajes y promotor de hoteles. Según Navas, tenía oficinas en Colombia, Puerto Rico, Miami Beach y Riviera Beach.
"Los turistas venían de Colombia, y le arreglábamos los paquetes de viaje para Europa. Era un negocio próspero", dijo Navas.
Además, Navas realizaba campañas de publicidad para seis hoteles de Colombia.
Según Navas, una de las anécdotas que más recuerda sobre su carrera es su encuentro con el ex mandatario cubano Fidel Castro.
Navas primero conoció a Castro durante "El Bogotazo" en la capital colombiana en 1948. Ambos hablaron durante 15 minutos antes de que Castro regresara a La Habana. En 1959, cuando Navas fue a La Habana durante la convención del American Society of Travel Agents, él dice que Castro lo saludó y se acordó de su nombre.
"Me sorprendió que tuviera tanta memoria después de 11 años sin verme", dijo Navas.
Navas trasladó a su primera esposa, Clara Vásquez, y a sus cuatro hijos a Miami para establecerse como agente de viajes, pero ella nunca se adaptó a la vida en los Estados Unidos.
Navas se divorció de Vásquez, y luego se casó con Ester Torres, con quien tuvo su quinto hijo. Torres murió en el 2006 tras 51 años de matrimonio.
Navas se irá de vacaciones el sábado con su hermana a Inglaterra, Irlanda y Escocia, donde planea visitar algunos de los centros de ancianos en esos países.
"Mi mayor aspiración es poder ayudar a la mayor cantidad posible de personas, con estos programas, propocionándoles una mejor calidad de vida", concluyó Navas.
Para más información sobre Abuelitos por América, llame al (561) 478-8626.

