Por ANA M. VALDES
La Palma
Viernes, 08 de mayo del 2009
PALM SPRINGS — Aimee Cernicharo tenía sólo 11 meses cuando vio por última vez a su padre en 1969.
Ella no lo recuerda —sólo sabe, por anécdotas de su madre, que a su padre le prohibieron la salida de Cuba por tener la edad militar.
Madre e hija partieron hacia Miami solas el 29 de octubre de ese año, como lo hicieron miles de exiliados huyendo del sistema comunista de Fidel Castro.
Ese día, comenzó para Cernicharo una nueva vida en el país que pronto consideraría su nuevo hogar.
Por eso, cada vez que un haitiano o cubano recién llegado al Condado de Palm Beach acude a la oficina de Cernicharo en el Human Rights Institute de St. Thomas University, ella entiende su historia.
"Yo entiendo por experiencia su lucha, y lo que estos refugiados necesitan es esperanza y la confianza para seguir adelante", dijo Cernicharo.
Cernicharo es abogada, y en el instituto universitario ayuda a refugiados y a personas que necesitan gestionar el asilo político y eventualmente conseguir su estatus legal en los Estados Unidos.
Cernicharo dice que debido a reglamentos de las subvenciones que recibe el instituto, no pueden ofrecer consejería legal a indocumentados que no sean candidatos al asilo político. Esto es algo que ella dice que quisiera cambiar en un futuro.
Cernicharo dice que desde el primer día que tomó las riendas del instituto hace un par de años, sintió que estaba en el lugar preciso.
"Me sentí que esto era un regalo, ya que podría realmente tener un impacto", agregó esta abogada de 40 años.
La clientela de Cernicharo consiste mayormente de cubanos y haitianos, ya que estas son comunidades que casi automáticamente reciben asilo político por la inestabilidad en sus países.
Pero Cernicharo ha ayudado a familias de otros países latinoamericanos, asiáticos y hasta europeos a conseguir estatus legal y otros beneficios sociales.
"Claro que va a ser difícil. Es iniciativa, es educación, es arduo trabajo, pero claro que se puede lograr. Las oportunidades están ahí, y si puedo ofrecerle esto a alguien, siento que he ganado", agregó Cernicharo.
Cernicharo recuerda algunos de los 1.000 casos que ha atendido con particular interés:
? La mujer cubana que llegó a los Estados Unidos con su hija vía México y al poco tiempo le robaron sus documentos. Debido al instituto, la mujer encontró ayuda legal y pudo obtener su estatus.
? La madre cubana que, después de un matrimonio de abuso de tres décadas y de sufrir la muerte de uno de sus dos hijos, salió para España y luego entró a EE.UU. Pero presentó el pasaporte español en vez del cubano, y su caso terminó en la corte. Con la intervención de Cernicharo, el gobierno se dio cuenta que había un error en el caso y lo cerraron.
? El hombre haitiano que, tras escuchar que el juez le otorgó el asilo político, saltó en el aire y dijo en criollo, "Gracias juez". El cliente dice que Cernicharo es su madre porque es su protectora.
Cernicharo siente que el enfoque humano del instituto es perfecto para su personalidad y su manera de ejercer su carrera.
"Es un lugar muy orientado en el servicio que atiende a los clientes con dignidad, respeto y compasión. Me encanta eso, porque es a veces diferente de un ambiente corporativo", dijo la abogada.
Junto a un administrador de casos haitiano y otro colombiano, y una procesadora de datos, Cernicharo llega a comunidades que, según ella, a veces se pierden en el sistema migratorio.
Los cubanos, por ejemplo, a veces no son orientados correctamente porque la comunidad no es tan numerosa como en Miami, según Cernicharo.
Igual pasa con los haitianos, ya que a pesar que hay líderes dentro de la comunidad haitiana, "a veces hacen falta personas que estén dispuestas a guiarlos por el proceso", dijo Cernicharo.
Cernicharo, quien tras estudiar sus estudios primarios y secundarios en Miami se graduó con un título en relaciones internacionales de University of Pennsylvania y luego con un título de derecho de Nova Southeastern University, vive al oeste de Lake Worth con su esposo y dos hijas. Además de su trabajo con el instituto, Cernicharo es miembro de las juntas de la Cámara de Comercio Hispana del Condado de Palm Beach y Girl Scouts of Southeast Florida. Para información sobre el instituto, llame al (561) 472-2346.
























