Ha pasado poco más de un año desde que Eduardo Balbis se convirtió en uno de los primeros administradores asistentes hispanos de West Palm Beach.
Pero recientemente, Balbis, de 36 años, fue nominado por el Gob. Charlie Crist para servir en el Treasure Coast Regional Planning Council.
Este grupo se enfoca en temas de la economía y planeamiento regional.
También ayuda a ciudades locales y otras agencias gubernamentales a organizar en conjunto grandes proyectos regionales.
"Es un honor", dice Balbis, sobre recibir el apoyo del gobernador.
Afirma sentirse emocionado de trabajar con miembros de otras organizaciones sin fines de lucro de los condados Indian River, Martin, St. Lucie y Palm Beach.
"Ha sido una gran experiencia. Estás enfocado en temas realmente regionales, tránsito masivo, problemas con la disponibilidad de agua", dijo Balbis. "Puedes subir a un plano más alto y tener una mejor perspectiva".
Balbis actualmente está finalizando el término que dejó su predecesor, y luego dice que pedirá ser integrado al grupo para otro término de cuatro años.
Ser administrador asistente de la ciudad, según Balbis, es un trabajo muy bueno.
"Este es mi primer trabajo en el sector público y hay un sentido de comunidad en los empleados aquí. Realmente me impresionó", dijo Balbis.
Balbis supervisa 500 empleados de servicios que incluyen agua y alcantarillado, obras públicas y departamentos de ingeniería.
"Es un reto, pero tengo buenos directores y me siento emocionado de venir a trabajar todos los días", agregó Balbis.
Balbis dice que durante los últimos 12 meses, ha tenido que ajustar sus responsabilidades a un presupuesto debido a la pérdida de ingresos por la reducción de valores sobre las propiedades.
"Han sido millones de dólares en ahorros", dijo Balbis, agregando que otra de sus metas ha sido restablecer la confianza de la comunidad después de los problemas con el sistema de agua de la ciudad hace un par de años.
Para el próximo año, Balbis y sus empleados están trabajando en un proyecto para mejorar el sistema de tratamiento del agua de la ciudad.
Algunos cambios requeridos por el Departamento de Salud tienen que comenzar a implementarse para marzo del 2010, y Balbis piensa que costará entre 100 y 150 millones de dólares en costos capitales.
"Estamos hablando de proyectos mayores", agregó Balbis.
Pero los retos que abarcan su trabajo como líder en West Palm Beach fue uno de los aspectos principales que motivó a Balbis a abandonar su carrera en el sector privado.
"Pensé que era una posición con retos pero que existían todas las herramientas para mejorar la ciudad y continuar hacia adelante con las mejoras", dijo Balbis.
Balbis dice que la ingeniería siempre fue parte de su vida.
Su padre, originalmente de Santiago de Cuba, llegó a los Estados Unidos con 16 años para estudiar ingeniería en University of Florida. Luego aceptó un trabajo en Orlando, donde nació Balbis.
Cuando tenía 8 años, Balbis y su familia se trasladaron a West Palm Beach, donde Balbis trabajaba durante las vacaciones con su padre.
"Comencé lavando botellas y tomando muestras de concreto", recuerda Balbis.
"Definitivamente quería emular a mi papá y convertirme en ingeniero".
Por eso, al graduarse de Palm Beach Gardens High School, Balbis se fue a estudiar a Gainesville, donde se graduó como ingeniero en 1995.
Dos años antes de su graduación, Balbis y un socio establecieron la firma Circle Engineering, y al regresar al condado, Balbis comenzó su carrera en el sector privado.
Después que naciera su primer hijo, Balbis dice que quería adquirir más experiencia en diferentes tipos de ingeniería.
También buscaba un horario más consistente. Fue entonces que aceptó un trabajo con una firma en Palm City, que luego abrió una oficina en el condado.
Luego trabajó con una compañía enfocada en plantas para agua residual, hasta que se presentó el trabajo en West Palm Beach en el 2008.
En los fines de semana, durante la temporada de football, Balbis trabaja en un escenario completamente diferente. Es árbitro de football universitario.
Típicamente aborda un avión los viernes en la noche, y luego regresa a West Palm Beach el sábado en la noche o el domingo. El ofició juegos a nivel de la secundaria durante 10 años antes de dar el salto hacia el nivel universitario.
"Siempre he amado el football pero nunca pude hacer tiempo para trabajar como entrenador, así que me convertí en árbitro", dijo Balbis.
Ofició durante el juego Orange and Blue de University of Florida el año pasado.
Balbis está casado con Lara Balbis y tiene tres hijos, Zachary, de 9 años, Mark, de 7 años y Sarah, de 4 años.