CONSOLACION DEL SUR, Cuba — Recientes huracanes afectaron la ya débil economía que se apoya fuertemente en la producción agrícola, el turismo y la minería.
Ahora con una crisis económica inundando el mundo, Cuba enfrenta otra explosión dolorosa mientras busca ensalzar las virtudes de la revolución de Castro en su 50 aniversario.
"Estamos preocupados, como cualquiera en esta región", dijo Miguel Figueras, viceministro de turismo de Cuba. "La industria del crucero no está proyectando crecimiento para el próximo año y las aerolíneas internacionales están perdiendo miles de millones".
Un descenso es lo último que los cubanos necesitan y llegará justo cuando la isla de 11 millones está comenzando a recuperarse de una de las peores temporadas de huracanes en años.
Oficiales cubanos recientemente revisaron la tasa estimada de crecimiento para el año en curso en 4 por ciento, por debajo del 8 por ciento anteriormente previsto. La economía de la isla creció un 7,5 por ciento en el 2007 luego de agudos saltos de alrededor del 12 por ciento en el 2005 y el 2006.
Esas cifras, sin embargo, son generadas por economistas cubanos y son cuestionadas por expertos internacionales. Sin embargo, todos parecen acordar que la economía de Cuba se ha frenado, como la del mundo. En los últimos 15 años, las playas de la isla, el clima soleado, la arquitectura colonial y los precios relativamente económicos, la han tornado en el resort caribeño por excelencia, atrayendo a unos 2 millones de turistas al año. El turismo se mantuvo bastante bien en el 2008, con ganancias en los 2 mil millones de dólares. Pero ahora que la crisis mundial aprieta el bolsillo del consumidor desde Roma hasta Toronto, nubes oscuras se elevan en el horizonte del futuro del turismo.
La agricultura también sufre. Las tormentas Gustav, Ike y Paloma en el 2008 dejaron pérdidas de 10 mil millones de dólares en daños. Destruyendo casas, derribando líneas eléctricas y barriendo con un estimado de un tercio en cosechas agrícolas.
En Consolación Del Sur, Julio Silvio y un pequeño grupo de trabajadores de un molino de arroz donde trabaja, buscaron resguardo en la instalación en agosto cuando el Huracán Gustav azotara el oeste de Cuba con vientos de 140 millas por hora. El techo del molino quedó en gran parte destruido, pero los trabajadores pasaron largas horas de trabajo reparándolo.
"Rescatamos todo lo que pudimos, y muchos de los trabajadores colaboraron aún cuando sus casas habían sido destruidas", dijo Silvio. "Ahora hemos vuelto a producir 100 por ciento".
La rápida reconstrucción del molino de arroz fue vital para la Cuba comunista, donde la economía ya tambaleaba aún antes del azote de los tres huracanes.
El daño a la producción de alimentos fue tal vez la peor pérdida. Cuba, donde la economía estatal cojea con ineficiencia, ya estaba importando 60 por ciento de sus alimentos a un costo asombroso por unos 2 mil millones al año. Ahora esas importaciones se han intensificado, al menos por un tiempo, dejando al gobierno con montañas de deudas. Los oficiales han anunciado también el congelamiento de precios en los alimentos después de los huracanes para evitar el acaparamiento de artículos escasos. La incapacidad de Cuba de alimentar a su gente es un símbolo de su lucha económica.
La economía nunca fue muy productiva bajo Fidel Castro pero tambaleó fuertemente tras perder billones en subsidios soviéticos a principios de los años 90. Cuba logró sobrevivir reviviendo la industria del turismo. La minería también se transformó en una fuente importante de moneda fuerte para la economía. Pero también hay malas noticias en ese sector de la economía.
"Fueron dañados por los huracanes pero también por la aguda caída en los precios del níquel", dijo el economista Carmelo Mesa-Lago, un experto en economía cubana de University of Pittsburgh. "Los daños de huracanes son de alrededor de un 15 por ciento del producto bruto doméstico estimado. Eso es significativo".
El níquel es minado en las montañas cubanas y es uno de los metales que más ganan en el cambio extranjero, dando unos
2 mil millones de dólares al año. Pero los precios por el metal en los mercados internacionales recientemente se han hundido tanto como un 60 por ciento, colocando en las ganancias cubanas un hueco severo.
Cuba también ha fallado en beneficiarse de la reciente caída de precios del petróleo, dijo Mesa-Lago. El gobierno firmó un acuerdo a largo plazo por años con su aliado socialista Venezuela, enviando doctores, trabajadores sociales, y entrenadores deportivos en un intercambio para recibir descuento en el petróleo muy por debajo de los precios del mercado. Mientras tanto, el apretón que sufre el crédito internacional podría frenar el desarrollo de las reservas petroleras en las costas de Cuba, las cuales los geólogos predicen que podrían ser significativas. La isla busca asociarse con firmas de Noruega, China, Canadá, Brasil y otros países para desarrollar sus recursos, pero ahora esas firmas pueden tener problemas para conseguir financiamiento.
Pero Cuba todavía enfrenta otro desafío aún mayor y doloroso, y es el de los bajos salarios que la mayoría de los residentes ganan en la economía estatal.
Los salarios promedio oscilan alrededor de los 20 dólares al mes, dejando a los cubanos sin poder adquisitivo —fuente continua de fricción social. El presidente cubano Raúl Castro ha prometido elevar los salarios, y ha ordenado pequeños incrementos en algunos sectores, pero hasta que la economía no esté más productiva, cualquier cambio dramático para impulsar los salarios podría disparar una inflación.
Cuba también cojea por un sistema de doble moneda. Los turistas usan una moneda, llamado peso convertible que, vale 20 veces más que la moneda nacional usada por los cubanos. El sistema ha enviado a los cubanos, incluyendo profesionales con título, a buscar trabajo en el turismo, donde se ganan propinas en pesos convertibles.
La mayoría de las familias luchan por conseguir los alimentos básicos de cada mes.
Los cubanos tienen esperanzas que el presidente electo Barack Obama será flexible con el embargo económico de ya cuatro décadas contra Cuba. Firmas americanas son grandes abastecedores de alimentos y medicinas para Cuba, artículos exentos por el embargo.
"El bloqueo es lo que más daña", dijo Alfonso Perez chofer de taxi. "Su país intercambia con Vietnam y China y ambos son países comunistas. Este sería el cambio más importante que Obama podría hacer".