Especial para La Palma
Friday, May 09, 2008
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Pudo haber sido la tierra —un lugarcito para plantar un árbol de mango— lo que atrajo a estos hindúes a las comunidades del oeste.
Es ciertamente su cultura, la fe y los lazos cercanos a la vida familiar que lleva a aquellos en la fe hindú a tener un templo aquí.
La Asociación Cultural y Religiosa Hindú de la Florida es una organización que ya tiene 13 años basada en las comunidades del oeste, está terminando sus planos arquitectónicos para un templo de 6.000 pies cuadrados que será construido en Benoist Farms y Pioneer roads.
Recientemente, el grupo recibió la aprobación zonal del condado. Si todo sucede como está planeado, comenzarán la construcción a finales de año.
"Nuestra organización comenzó con un grupo de personas mayores que querían reunirse para la adoración congregacional. Comenzaron reuniones en uno de los garajes de los miembros", señaló Vidya Heman, presidente de la asociación.
Los 100 miembros de la congregación aún hacen adoración en la casa The Acreage de uno de los miembros.
La descendencia de los miembros del grupo son hindúes de descendencia caribeña. Pueden rastrear sus raíces a los grupos de sirvientes que los británicos trajeron a mediados del 1800 a la Guyana, Surinam, y Trinidad y Tobago.
Debbie Motilall vende saris tradicionales en una parte del negocio, comidas empaquetadas y especias tanto para platos asiáticos y caribeños en otra parte del establecimiento. También vende iconos religiosos hindúes los cuales ocupan su propia salita.
"Nos mudamos de Coconut Creek a Loxahatchee en el 2002", agregó Motilall. "Quería especias y no podía encontrarlas en ningún lugar para comprarlas. Sabía que había una afluencia caribeña aquí, entonces decidí abrir un negocio".
Mientras que su fe hindú no es muy diferente a la de los hindúes en India, su cultura se encuentra atada a sus raíces caribeñas, dijo Motilall.
Son los hindúes con similar ascendencia los que llegan en multitudes para festividades y celebraciones importantes.
"Nuestra membresía está compuesta principalmente de hindúes que pueden rastrear sus raíces hasta Guyana y Trinidad (y Tobago) y Surinam", dijo Heman. "Ellos quieren hacer crecer a sus niños en una atmósfera de entendimiento sobre sus raíces".
Heman, quien se mudó de Nueva York, dijo que encontró una atmósfera muy parecida a la que tuvo creciendo en Guyana y Surinam.
"Hay una tierra donde uno puede plantar sus árboles frutales nativos", dijo ella. "Todos tienen árboles de mango, hay árboles de sapodilla y los hindúes del oeste aman los cocos. Casi cualquier fruta que crece en las Indias del Oeste, puede crecer acá".
Cuando celebran el festival anual de las luces, conocido como Diwali, es una celebración religiosa, "pero también lo celebramos de una gran forma cultural", dijo ella.
En el pasado, el grupo se reunía en el Royal Palm Beach Cultural Center, con música, baile hindú, y las tradicionales y coloridas prendas de vestir.
"Uno no se da cuenta de la cantidad de hindúes que viven en las comunidades del oeste", dijo ella.
Los miembros manejan desde tan lejos como Port St. Lucie para sus celebraciones de adoración y para festejar juntos, dijo Fip Motilall, esposo de Debbie y jefe del comité del edificio.
"Esa es en parte la razón por la qué nos gustaba el lugar al lado de la autopista", dijo él.
Recibir la aprobación para construir el templo, o el mandir; como le llaman los hindúes, ha sido arduo, dicen ellos, debido a los pantanos en los 2,7 acres de la propiedad.
"Queríamos construir un templo y un centro cultural, pero debido a la existencia de los pantanos, nos vemos forzados a construir sólo un edificio", dijo Heman.
Mientras que el Condado de Palm Beach revisa los planos finales, el grupo continúa con los eventos culturales para reunir dinero para el mandir.
El 24 de mayo, el grupo llevará a cabo una celebración de Herencia Hindú en el Royal Palm Beach Cultural Center, de 7 a 11 de la noche.
El programa mostrará cómo la cultura y religión han progresado desde mediados del 1800, e incluirá artículos ancestrales como cocinas que se usaban en ese entonces y bolsas que llevaban agua a los campos de azúcar, dijo Heman. Además, habrá comida tradicional, música y danzas.

