Friday, February 15, 2008
ATLANTA — Por primera vez, las autoridades de salud confirmaron que las madres con sida que mastican la comida de su infante antes de dársela podrían transmitirles el virus.
Esa práctica, considerada inusual en EE.UU., se ve principalmente en países pobres en desarrollo.
Tres de los casos se reportaron en los Estados Unidos de 1993-2004, dijeron el miércoles científicos del gobierno en su presentación en una conferencia científica en Boston. Fue la sangre y no la saliva la que transmitió el virus debido a que, por lo menos en dos de los casos, las madres infectadas tenían encías sangrantes o llagas en la boca, según los investigadores en los Centros para Control y Prevención de las Enfermedades.
Funcionarios de los Centros dicen que se necesitan más estudios. Pero están pidiendo a los padres y cuidadores con VIH que no mastiquen los alimentos de los infantes antes de dárselos, y están informando a los médicos acerca de este tipo de transmisión. Las autoridades de la salud creen que esa clase de transmisión es infrecuente en EE.UU., donde ese comportamiento es considerado inusual. En algunos países, las madres lo hacen porque no tienen acceso a alimentos para bebés ni medios para pulverizar los alimentos para los infantes desdentados.
"Pero aun un solo caso es demasiado", dijo el Dr. Ken Domínguez, de los Centros, quien contribuyó a investigar los casos estadounidenses. El primero involucró a un niño afroestadounidense en Miami, diagnosticado en 1993. Su tía abuela estaba infectada y masticaba el alimento para el infante entre los 9 y los 14 meses.
Luego un niño de 3 años caribeñoestadounidense fue diagnosticado en 1995, también en Miami. Su madre infectada se lo transmitió. En el 2004, a una niña afroestadounidense de 9 meses se le diagnosticó el VIH en Memphis. La madre empezó a masticar los alimentos de la niña cuando ésta tenía 4 meses.
Los tres pequeños fueron infectados con el VIH en el momento de su dentición y tenían las encías inflamadas. Podría ser que tanto la cuidadora como el niño que tienen heridas en la boca tuviesen buena probabilidad de pasar el virus de un flujo sanguíneo al otro, dijeron los investigadores.