Friday, May 02, 2008
WASHINGTON — El estrabismo se puede combatir con varios métodos, no solamente mediante el Lasik, una operación quirúrgica que modifica la forma de la córnea, sino con varios procedimientos que incluyen lentes implantables.
Claro que todos los procedimientos conllevan sus riesgos, y la clave es hallar un cirujano que no se atenga solamente a un método sino que esté calificado para evaluar a los pacientes para explorar todas las opciones posibles.
Uno de dichos métodos es una intervención con láser que se vuelve a imponer gracias a programas de computación más precisos. Tiene dos nombres: ablación de superficie o queratectomía fotorrefractiva. Lo más importante de este procedimiento es que no requiere cortar una incisión en la córnea como el Lasik, en lo que se considera su paso más riesgoso.
"Muchos de nosotros estamos haciendo cada vez más ablaciones de superficie y cada vez menos Lasik", dijo el especialista Craig Fowler de la Universidad de Carolina del Norte.
La PRK representa un 15 por ciento de las 700.000 intervenciones quirúrgicas con láser para corrección de la vista que se efectúan cada año, en comparación con el 5 por ciento durante el momento de mayor popularidad del Lasik en esta década, dice David Harmon, de Market Scope, quien sigue las evoluciones de esta industria.
Otras alternativas al Lasik prácticamente no son publicitadas y atraen a menos pacientes.
Algunos testimonios negativos planteados a la Administración de Alimentos y Medicamentos la semana pasada, dieron respaldo a las advertencias de que el Lasik conlleva riesgos: pérdida de visión, dolor de ojos, resplandor y problemas de visión nocturna.
De todos modos, las complicaciones graves parecen afectar a no más del 1 por ciento de los casos, y la FDA calcula que apenas 5 por ciento de los pacientes no está satisfecho con el resultado.