Friday, April 18, 2008
El escapulario es un objeto religioso muy pequeño, pero muy preciado para muchos por su gran valor espiritual.
El escapulario, una pieza utilizada por los católicos, consiste en un cordón o hilo de color marrón del cual cuelgan dos pequeños trozos cuadrangulares, a veces rectangulares de tela, también de color marrón, cada uno en lados opuestos del cordón.
Generalmente, uno de los dos fragmentos de tela lleva una imagen impresa de la Virgen, mientras el otro lleva alguna otra imagen religiosa.
Realmente es pequeño. Usualmente, los trocitos de tela del escapulario suelen medir menos de dos centímetros, o una pulgada.
A simple vista, el escapulario podría parecer un simple collarín, pero la realidad es otra. Su diseño, aparentemente sencillo, guarda un profundo significado religioso.
Para empezar, el hecho es que al colocarse el escapulario debajo de la ropa, cada uno de los trocitos de tela caen en puntos específicos del cuerpo. Una de ellas cae sobre el pecho, y la otra sobre la espalda. La que cae sobre el pecho, dicen es porque debe estar cerca del corazón, así como los fieles católicos deben llevar en sus corazones un profundo amor y fe por la Virgen María.
De acuerdo a la Iglesia Católica, el escapulario representa tres significados importantes; entre ellos, el amor y la protección maternal a la Virgen María.
Algo que pocos saben es que el escapulario es, en realidad, una versión diminuta de una antigua vestimenta religiosa.
Antiguamente, los monjes llevaban por encima de sus ropas una especie de vestido a la hora de dedicarse a sus labores diarias. Esta era una tira larga de tela que se colocaban sobre los hombros y que caía hasta los tobillos por delante y por detrás, y representaba la consagración de su portador a la vida religiosa.
Relatos de religiosos indican que esta prenda pasó a tener un significado mayor, el de "la cruz", que cada día debían llevar como una manera de imitar a Jesucristo cuando cargó la Cruz en camino al Calvario. A propósito, la palabra escapulario proviene del latín "scapulae," que significa hombros, precisamente porque el escapulario, al igual que la cruz que Jesucristo cargó, se lleva en los hombros.
En cuanto al origen del escapulario, éste se remonta a la Edad Media.
Durante aquella época, se establecieron un gran número de órdenes religiosas católicas, entre ellas la Franciscana y la Carmelita.
Muchos cristianos deseaban unirse también a estas órdenes, pero sin tener que convertirse necesariamente en monjes o monjas. Por esta razón, los religiosos de estas órdenes pensaron en la manera de darles algún símbolo de afiliación.
Una versión dice que fueron los religiosos de la orden Carmelita los que se ingeniaron la idea de sintetizar el atuendo que llevaban a una manera reducida y fácil de llevar para la gente común que simpatizaba con su devoción a la Virgen. El resultado fue el escapulario que llevan los fieles hasta el día de hoy.
Por su parte, los Carmelitas cuentan que en realidad, fue la Virgen María quien presentó el escapulario a los monjes de esta orden para que ellos, y todos aquellos que le tuvieran fe, lo llevaran consigo como muestra de su devoción a ella.
Según esta versión, el 16 de julio de 1251, San Simón Stock, General de los Carmelitas, se encontraba en el convento de la ciudad de Cambridge en Inglaterra, cuando se le apareció la Virgen María acompañada de una multitud de ángeles. Ella le presentó el escapulario marrón, el cual llevaba en sus manos y le dijo: "Tú y todos los Carmelitas tendréis el privilegio, que quien muera con él no padecerá el fuego eterno."
En efecto, la Iglesia Católica dice que, a cambio de la devoción a la Virgen al llevar un escapulario, el portador será protegido de todo mal y que si al fallecer lo lleva puesto, podrá llegar al Cielo, entre muchas otras bendiciones.
Debido a su significado religioso, muchos le atribuyen equivocadamente poderes sobrenaturales.
Algunos incluso, lo utilizan como amuleto o talismán.