Friday, July 27, 2007
Regia y frondosa, la ceiba se distingue de todos los demás árboles como una especie realmente especial.
Conocida científicamente con el nombre de Ceiba Pentandra Gaertin, la ceiba es un árbol imponente, alcanzando a medir de 60 a 70 metros de altura, de tronco grueso y largas ramas densamente cubiertas de hojas de hasta 20 centímetros de largo.
Esta especie es uno de los árboles más comunes de Latinoamérica, región de la que es nativa y en la que disfruta de un gran aprecio y admiración por parte de sus habitantes.
Ese es el caso de Puerto Rico, lugar donde el municipio de Ceiba, ubicado en la costa este de la isla, porta orgulloso el nombre de este hermoso árbol.
La creencia popular habla de que fue debido a la abundancia de esta especie en sus tierras que el 7 de abril de 1838, se fundó este municipio, bautizándolo en su honor.
Desde entonces, los ceibeños hablan orgullosos de su árbol querido. Es más, los ceibeños se identifican con este árbol de tal manera que comparan la grandeza y hermosura del mismo a "la grandeza de espíritu y de lucha de los hijos de este municipio".
Es así como la imagen de la ceiba se encuentra en muchos edificios gubernamentales y documentos oficiales del pueblo. El propio escudo oficial de este municipio ostenta la imagen de un campo de oro en el medio del cual se encuentra una majestuosa ceiba.
Por otra parte, Honduras también tiene su propia "Ceiba".
De acuerdo a la leyenda, la ciudad hondureña La Ceiba recibió el nombre de esta especie debido a que un gigantesco árbol de esta clase crecía en su suelo, a orillas de la costa del Mar Caribe. De hecho, el árbol era tan inmenso, que, de acuerdo a la página web de la ciudad, los garífunas, primeros pobladores del lugar, aseguraban que era "la escalera que Dios utilizaba cuando bajaba del cielo a visitar la Tierra".
Curiosamente, el nombre de La Ceiba no sólo se debe a la hermosura de aquel enorme árbol, sino también al hecho de que la ciudad realmente nació a partir de aquel ejemplar.
En 1872, se le ocurrió a un hombre llamado Manuel Hernández erigir una pequeña choza precisamente debajo de la sombra de aquel inmenso árbol. En aquel entonces, el área se encontraba inhabitada, pero a partir de la llegada de Hernández, más personas comenzaron a establecer sus viviendas alrededor del árbol, fomentando de esta manera, el crecimiento del puerto.
Hoy en día, La Ceiba ha crecido de tal manera que cuenta con más de 250.000 habitantes, además de ser eje principal de la economía de la región, tanto así que se ha convertido en la tercera ciudad más importante del país.
Sin embargo, es en Guatemala donde esta especie disfruta del más alto de los honores.
Debido a su belleza y simbolismo de grandeza, fortaleza y unión, la ceiba es, oficialmente, el árbol nacional de Guatemala.
Además de su hermoso aspecto, el pueblo maya, oriundo de este país centroamericano, guarda un especial respeto y cariño a esta especie.
Es más, Yaaxché, como le llaman en el idioma maya, se considera un árbol sagrado. Y es que de acuerdo a la cosmogonía maya, el universo está estructurado de tres planos, los cuales se comunican a través de la Ceiba sagrada.
Asimismo, de acuerdo a la creencia maya, son las ramas de este árbol las que permiten la apertura de los 13 cielos.
Precisamente por la importancia que este árbol representaba para el pueblo maya, estos acostumbraban sembrarla en las plazas de sus ciudades. Esto se hace evidente en la antigua ciudad maya de Tikal, donde se encuentran varios ejemplares de esta especie.
Actualmente, la ceiba continúa siendo el centro de muchas de las comunidades guatemaltecas, donde se encuentra en el centro de sus plazas, en medio de la gente y la actividad que se desarrolla a su alrededor.
La orden oficial señala que el 8 de marzo de 1955 se le decretó como árbol nacional, tomando en cuenta que "según se desprende de la tradición indígena del país, la ceiba tenía especial importancia, pues desde tiempos precolombinos bajo su follaje acostumbraban los nativos celebrar sus ritos, considerándola como árbol sagrado y en el transcurso de los siglos no sólo se encuentra en las selvas sino también sigue perdurando en las plazas públicas y otros paseos, siendo del aprecio general".
El profundo afecto y popularidad de esta especie se extiende por Latinoamérica, donde crece naturalmente y donde está en muchos de los campos, plazas y parques de toda la región.
Donde quiera que se encuentre, la ceiba sobresale por su belleza y generosidad, compartiendo su sombra con todo aquel que pase por debajo de ella, abrazando con sus ramas aves, ardillas, niños y ancianos por igual.
Palma_news@yahoo.com