
El mes de diciembre ha comenzado, y mientras muchos se preparan para iluminar su arbolito de Navidad, otros aguardan con ilusión a encender las primeras velas de la menora en celebración del 'Festival de las Luces' o Hanukkah.
Hanukkah es una festividad que conmemora la lucha y el triunfo, tanto militar como religioso, del pueblo judío.
La mayoría de las personas que provienen de países hispanoparlantes profesan la religión cristiana, por tanto, suelen celebrar la Navidad durante esta época. Sin embargo, también existe un gran porcentaje de hispanos cuya religión es la judía. Para ellos, el mes de diciembre también posee un significado especial.
Hanukkah se celebra comenzando el día 25 del calendario judío, durante el mes del Kislev, y continúa durante ocho días y ocho noches. Este año, Hanukkah comenzará este martes al atardecer, y culminará el 15 del mismo mes.
En hebreo, la palabra Kislev significa "dedicación". En el siglo II a.C., el reinado sirio intentó imponer la cultura griega en Palestina. A los judíos que habitaban en Judea (hoy Israel), se les prohibió practicar su religión y estudiar la Torah, su libro sagrado. Además, el Templo de Jerusalén fue violado al ser dedicado al dios Zeus.
Algunos miembros del pueblo judío huyeron, pero otros se unieron en rebelión para luchar por su comunidad, su libertad y su religión.
Los rebeldes, quienes adoptaron el nombre de 'Macabeos', decidieron esconderse en el desierto y desde ahí, iniciaron una serie de ataques contra el enemigo.
El conflicto perduró durante tres años. Finalmente, los Macabeos lograron reclamar el Templo en el Monte Moriah, pero ya estaba completamente destruido.
Lo único que encontraron intacto fue la Menorah, el candelabro de ocho brazos y nueve velas que siempre se mantenía encendida en el templo, apagada. Encontraron una pequeña botella de aceite, suficiente para apenas un día, y la encendieron. Milagrosamente, el aceite alcanzó para mantenerla encendida durante ocho días.
Los sabios de la época decretaron que Hanukkah sería una fiesta de regocijo de ocho días para que el pueblo judío recordara su ardua lucha y su victoria. Desde entonces, familias judías se reúnen alrededor de la Menorah para celebrar.
La Menorah es, sin duda, la tradición más importante de Hanukkah. Cada noche, se enciende una vela, con una bendición especial. La Menorah simboliza la luz del templo, así como también la libertad del pueblo judío.
Otra tradición de esta fiesta es la dreidel, o perinola. La dreidel tiene las letras N, G, H y S en sus lados, las cuales representan palabras en hebreo que juntas quieren decir "Un gran milagro sucedió aquí". Este es un juego muy popular que las familias judías suelen jugar al celebrar esta fecha tan particular.
Como en Navidad, Hanukkah también es época de comidas festivas. La mayoría de la comida es cocinada a propósito con aceite, en recuerdo del aceite del templo. Uno de los platos favoritos son unas tortillas de papa delgadas conocidas como latkes. En Israel, el platillo favorito es la sufganiya, una especie de rosquilla de mermelada cocinada con aceite.
Quizá por su cercanía a la Navidad, con el tiempo Hanukkah ha adquirido algunas de las costumbres cristianas. Los judíos también intercambian regalos, aunque para ellos en vez de un día de regalos, gozan de ocho días de pequeños presentes. De la misma manera, familias judías también decoran sus hogares con luces, éstas de color azul, sin olvidar la Menorah, la cual es tan importante como el arbolito de Navidad para los cristianos.
Sin embargo, Hanukkah no es la fiesta judía más importante, como muchos creen. Es su proximidad con la Navidad la razón que esta celebración acapara la atención del resto del mundo.
Aun así, Hanukkah es una fiesta de profundo significado, tanto religioso como histórico. La Fiesta de las Luces conmemora la fe, la lucha y la liberación de un pueblo, y una historia con la que muchos otros, judíos o no, nos podemos identificar.